
martes, 18 de noviembre de 2008
martes, 4 de noviembre de 2008
¿Cuál es la relación entre el sueño, el aprendizaje y la consolidación de recuerdos significativos para el ser humano?

Mientras estamos durmiendo se producen dos tipos de sueño: el sueño paradójico (SP) o sueño de movimientos oculares rápidos (MOR) que hace referencia al período de sueño durante el cual se presentan brotes de ondas cerebrales rápidas en el registro electroencefalográfico, junto con movimientos oculares también rápidos. Este sueño se caracteriza por una actividad cortical muy rápida, actividad muscular esporádica e irregularidades respiratorias y cardíacas. También existe el sueño no paradójico (SNP) o no-MOR, que se refiere a todas aquellas etapas del sueño durante las cuales el sujeto está dormido pero no presenta movimientos oculares rápidos.
Se ha descubierto que complejas interacciones neurofisiológicas entre el tallo y estructuras límbicas cerebrales intervienen en la relación entre el sueño paradójico y la consolidación de la memoria. Aunque todavía no se ha aclarado el vínculo exacto neurofisiológico y bioquímico, parece que durante el sueño paradójico hay síntesis de proteínas íntimamente relacionadas con la consolidación de la memoria del individuo.
Se ha descubierto que complejas interacciones neurofisiológicas entre el tallo y estructuras límbicas cerebrales intervienen en la relación entre el sueño paradójico y la consolidación de la memoria. Aunque todavía no se ha aclarado el vínculo exacto neurofisiológico y bioquímico, parece que durante el sueño paradójico hay síntesis de proteínas íntimamente relacionadas con la consolidación de la memoria del individuo.
Se han realizado muchos estudios que indican que después de cierto tipo de aprendizajes complejos existe un incremento del sueño paradójico y no del sueño no paradójico. Esto se ha comprobado en estudiantes, los cuales justo después de la época de exámenes tienen un aumento significativo en el número de movimientos oculares rápidos o MOR respecto a los períodos vacacionales. También se han hecho estudios en estudiantes de otros idiomas, comprobándose que aquellos que rindieron mejor en el curso fueron los que más aumento mostraron en su porcentaje de MOR.
Por otro lado, también se ha observado que los niños superdotados muestran un porcentaje de movimientos oculares rápidos superior al de los otros niños, mientras que los deficientes mentales muestran este tipo de eventos en una proporción significativamente menor. La densidad de movimientos oculares rápidos en niños prematuros se incrementa con la estimulación sensorial. Los recién nacidos tienen un altísimo porcentaje de estos movimientos oculares, probablemente por el bombardeo de estímulos a que se hallan sometidos y que deben consolidar en su memoria. Además, el número de tormentas MOR y la prontitud con que éstas aparezcan indican el nivel de desarrollo mental del niño. Estos hallazgos se hacen extensibles al campo neuropsicológico, donde se ha determinado que pacientes afásicos incrementan el porcentaje de movimientos oculares rápidos en los períodos de recuperación del lenguaje.
En cuanto a los aprendizajes motores, el ejercicio físico basado en patrones de movimientos habituales, no tienen relación significativa con la cantidad de sueño paradójico en el individuo. Sin embargo, paradigmas de aprendizaje motor que implican un cambio en las coordenadas y en los ejes de orientación intrapersonales (como el aprender a realizar saltos de trampolín), sí pueden afectar a la consolidación de la memoria. El aumento de sueño paradójico disminuye a medida que el aprendizaje progresa y desaparece cuando el sujeto domina la tarea, es decir, cuando la memorización se ha ultimado. Esta relación se observa sólo en ciertos tipos de aprendizajes complejos y significativos para el individuo, si no es así, el sueño con movimientos oculares rápidos parece no tener mayor relación sobre la posterior retención de la memoria.
Pero la relación entre el sueño paradójico y la consolidación mnésica se refiere más a eventos a largo plazo, ya que no se ha podido demostrar que afecte a la memoria a corto plazo.
Existen unas "ventanas" mientras estamos durmiendo, durante las cuales la presencia de sueño paradójico efectivamente incrementa la consolidación de la memoria y la privación e este sueño promueve claramente el olvido, y hay otros períodos en que el sueño paradójico no parece esencial en relación con la memoria.
Otros estudios han demostrado que la privación selectiva del sueño paradójico después del aprendizaje implica un elevado grado de estrés físico y comportamental en la persona. El decremento en el aprendizaje se presenta sólo si hay privación de este sueño y no si son de otras etapas del mismo. Así mismo, el alcohol (potente inhibidor del sueño paradójico) tiene el mismo efecto que la privación del sueño en las fases de movimientos oculares rápidas, decreciendo la memoria en un 20-30% respecto a individuos que se les han hecho controles sin alcohol.
Tanto en animales como en humanos el sistema visual y probablemente también el auditivo, barren los datos aprendidos durante el día en las horas de sueño. Durante la noche, el sueño con movimientos oculares rápidos indica un debilitamiento de las sinapsis menos "fuertes" que daría cuenta del olvido de muchos hechos del día tras una noche de sueño. Por otro lado, se realiza una segunda acción que es la de consolidar y acceder al almacén de largo plazo los datos que quedaron más poderosos del barrido inicial.
En cuanto al aprendizaje durante el sueño, diversos estudios demuestran que la estimulación durante el sueño actúa como reforzador de la traza de memoria aunque no se guarde memoria ulterior a la estimulación. Sobre esto hay discrepancias entre los estudios realizados por soviéticos, que sacan conclusiones más optimistas, frente a los estudios realizados en occidente. Aunque la diferencia metodológica entre los trabajos explicaría estas diferencias. En occidente se concluyó que el aprendizaje durante el sueño no es posible, si el sujeto está realmente dormido cuando se presenta el estudio, el aprendizaje es nulo o tan distorsionado que no tiene efectos prácticos. La repetición de un material previamente conocido durante el sueño no incrementa los índices de recuerdo propiamente dicho, pero no es inocua ya que actúa como estimulador de los procesos de consolidación mnésica.
Todos los estudios parecen indicar que entre las posibles funciones del sueño paradójico, una de las más aparentes es la de reprocesar activamente y consolidar trazas de memoria de aprendizajes realizados en los días o semanas anteriores. Existe, por tanto, una importancia entre el dormir bien y las horas suficientes, con el rendimiento óptimo en los estudios o en la vida cotidiana.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Historia de la psicologia

Nuestra historia empieza el s. IV a.C. con Aristóteles (384 - 322 a.C.). Nació en Estargia, al norte de Grecia. Su padre fue el médico de Filipo de Macedonia (padre de Alejandro Magno). Desde los 18 años hasta los 38 estuvo en la escuela de Platón. Con la muerte de Platón en el 347 a.C., decidió seguir sus estudios biológicos y filosóficos en Asia Menor. En el 342 a.C. regresó a Macedonia como tutor de Alejandro Magno, relación que duró dos o tres años. Hacia el 335 a.C. Aristóteles había regresado a Atenas, donde se ocupó de estudiar y explicar lógica, epistemología, física, biología, ética política y estética. Fue el primer filósofo de la ciencia. Creó la disciplina al analizar ciertos problemas que surgen en conexión con la explicación científica.
Aristóteles
En esa época se creía que existían dos mundos: el mundo de las ideas (un mundo perfecto, irreal) y el mundo de la materia (el real, el imperfecto). Pero Aristóteles creyó que solamente existía un mundo, el real, consideraba la naturaleza como algo sagrado, en donde todas las cosas podían estar de dos formas posibles: en acto, cuando se tiene todas las propiedades en ese mismo momento y en potencia, cuando todavía no han desarrollado las propiedades, pero las tendrán en un futuro. Por ejemplo, un niño es un adulto en potencia, pero un niño en acto.
Para Aristóteles la mente o psique es el acto primero de todas las cosas, es lo que hace posible que sintamos y percibamos. Existen además, tres tipos de psique: vegetativa (de las plantas), sensitiva (de los animales) y racional (del hombre). La psicología humana se basa en los cinco sentidos.
Creía que los procesos de conocimiento se producen a través de los sentidos. Sostenía que la mente en el momento del nacimiento es como una tabla rasa, carece de ideas innatas y todo depende del aprendizaje. Aprender depende directamente de la memoria, que trabaja en base a la semejanza (relacionando cosas parecidas), el contraste (observando diferencias) y la contigüidad (recordamos cosas que están juntas en espacio y tiempo).
Aristóteles afirmaba que los procesos de motivación estaban guiados por dos polos: agrado y desagrado. Nuestra mente nos guía hacia el agrado y rechaza o nos separa del desagrado. El fin último de cualquier motivación es la felicidad y ésta se consigue con la búsqueda del autoperfeccionamiento; ser más perfectos y completos.
Hemos de dar un gran salto en la historia para encontrar otra gran aportación a lo que se considera la base de la psicología filosófica, de la mano de René Descartes (1596-1650), considerado el primer hombre moderno por su pensamiento. Pertenecía a la nobleza francesa. Estaba muy interesado en las matemáticas, la ciencia y la filosofía, y decidió combinar sus propósitos intelectuales con los viajes. Pasó varios años viajando por Europa, frecuentemente como caballero voluntario en diversos ejércitos. En 1649 Descartes aceptó una invitación para convertirse en profesor de filosofía en la corte de la Reina Cristina de Suecia. Murió al año siguiente en Estocolmo.
Descartes postuló la doctrina del interaccionismo, según la cual el cuerpo y la mente se influyen entre sí en alguna medida, y que el punto de interacción entre ambos se halla en la glándula pineal.
René Descartes
También argumentó que debía existir un universo externo al Yo pensante, un universo no opaco a las facultades cognoscitivas del hombre. Escribe el famoso libro "Discurso del método" (1637), donde expone que podemos dudar de todo (de lo que percibimos), pero de una cosa no podemos dudar, de que estoy dudando; y si estoy dudando es que pienso, y si pienso es que existo. De aquí su famosa frase "pienso, luego existo" (cogito ergo sum). Para Descartes hay tres cosas de las que no podemos dudar: del Yo o del Pensamiento, del Mundo por su extensión y de Dios por su infinitud. Para él lo psíquico es lo consciente, o sea todo lo que existe en nuestra conciencia: la imaginación, la fantasía, los sueños, los recuerdos...
Sostuvo que cualquier idea que se presente a la mente a la vez de un modo claro y distinto debía ser verdadera. lo claro es lo que se presenta de modo inmediato a la mente y lo distinto es lo que a la vez es claro e incondicionado. Descartes decía que lo distinto se conoce per se, su evidencia es independiente de cualquier condición limitadora.
Estilos de aprendizaje

¿Qué son los estilos de aprendizaje?
Las distintas teorías y como se relacionan entre si - Los estilos de aprendizaje y las estrategias - Los estilos de aprendizaje y la teoría de las inteligencias múltiples - La inteligencia emocional
Las distintas teorías y como se relacionan entre si - Los estilos de aprendizaje y las estrategias - Los estilos de aprendizaje y la teoría de las inteligencias múltiples - La inteligencia emocional
En las últimas décadas se han elaborado todo tipo de teorías y modelos para explicar las diferencias en la forma de aprender. Pero, de todas esas teorías y modelos ¿cuál es la buena?.
La respuesta es que todas y ninguna. La palabra "aprendizaje" es un término muy amplio que abarca fases distintas de un mismo y complejo proceso. Cada uno de los modelos y teorías existentes enfoca el aprendizaje desde un ángulo distinto. Cuando se contempla la totalidad del proceso de aprendizaje se percibe que esas teorías y modelos aparentemente contradictorios entre sí no lo son tanto e incluso que se complementan.
Como profesores y dependiendo de en que parte del proceso de aprendizaje centremos nuestra atención, unas veces nos interesará utilizar un modelo y otras veces otro.
Una posible manera de entender las distintas teorías es el siguiente modelo en tres pasos:
El aprendizaje parte siempre de la recepción de algún tipo de información. De toda la información que recibimos seleccionamos una parte. Cuando analizamos como seleccionamos la información podemos distinguir entre alumnos visuales, auditivos y kinestésicos.
La información que seleccionamos la tenemos que organizar y relacionar. El modelo de los hemisferios cerebrales nos da información sobre las distintas maneras que tenemos de organizar la información que recibimos.
Una vez organizada esa información la utilizamos de una manera o de otra. La rueda del aprendizaje de Kolb distingue entre alumnos activos, teóricos, reflexivos y pragmáticos. Naturalmente, esta separación en fases es ficticia, en la práctica esos tres procesos se confunden entre sí y están estrechamente relacionados. El hecho de que tendamos a seleccionar la información visual, por ejemplo, afecta a nuestra manera de organizar esa información. No podemos, por tanto, entender el estilo de aprendizaje de alguien si no le prestamos atención a todos los aspectos. Además de las teorías relacionadas con la manera que tenemos de seleccionar, organizar y trabajar con la información hay modelos que clasifican los estilos de aprendizaje en función de otros factores, como por ejemplo, el comportamiento social.
ESTILOS DE APRENDIZAJE Y ESTRATEGIAS
Nuestro estilo de aprendizaje está directamente relacionado con las estrategias que utilizamos para aprender algo. Una manera de entenderlo sería pensar en nuestro estilo de aprendizaje cómo la media estadística de todas las distintas estrategias que utilizamos. Nuestro estilo de aprendizaje se corresponde por tanto con las grandes tendencias, con nuestras estrategias más usadas.
Pero naturalmente, la existencia de una media estadística no impide las desviaciones, o dicho de otro modo, el que alguien pueda ser en general muy visual, holístico y reflexivo no impide, sin embargo, el que pueda utilizar estrategias auditivas en muchos casos y para tareas concretas.
LOS ESTILOS DE APRENDIZAJE Y LA TEORIA DE LAS INTELIGENCIAS MULTIPLES
Una de las teorías más apasionantes y mejor fundadas de las aparecidas en los últimos años es la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. Gardner define la inteligencia como el conjunto de capacidades que nos permite resolver problemas o fabricar productos valiosos en nuestra cultura. Gardner define 8 grandes tipos de capacidades o inteligencias, según el contexto de producción (la inteligencia lingüística, la inteligencia lógico-matemática, la inteligencia corporal kinestésica, la inteligencia musical, la inteligencia espacial, la inteligencia naturalista, la inteligencia interpersonal y la inteligencia intrapersonal).
Todos desarrollamos las ocho inteligencias, pero cada una de ellas en distinto grado. Aunque parte de la base común de que no todos aprendemos de la misma manera, Gardner rechaza el concepto de estilos de aprendizaje y dice que la manera de aprender del mismo individuo puede variar de una inteligencia a otra, de tal forma que un individuo puede tener, por ejemplo, una percepción holística en la inteligencia lógico - matemática y secuencial cuando trabaja con la inteligencia musical.
Gardner entiende (y rechaza) la noción de los estilos de aprendizaje como algo fijo e inmutable para cada individuo. Pero si entendemos el estilo de aprendizaje como las tendencias globales de un individuo a la hora de aprender y si partimos de la base de que esas tendencias globales no son algo fijo e inmutable, sino que están en continua evolución, vemos que no hay contraposición real entre la teoría de las inteligencias múltiples y las teorías sobre los estilos de aprendizaje.
Como profesor ambos tipos de teoría me resultan útiles. La teoría de las inteligencias múltiples se centra en la producción por parte del individuo en una áreas y no en otras. Es mi opinión personal que personas con el mismo estilo de aprendizaje pueden utilizarlo para desarrollar áreas de producción distintas y viceversa, es decir que individuos con distintos estilos de aprendizaje podrían tener el mismo éxito en la misma área. Una determinada manera de aprender puede utilizarse para 'fabricar' distintos artefactos. Los valores, opiniones y actitudes del individuo, sus gustos y su ambiente, podrían llevarle a un campo u a otro.
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
De los ocho tipos de inteligencia de los que habla Howard Gardner, dos se refieren a nuestra capacidad de comprender las emociones humanas. La inteligencia interpersonal está relacionada con nuestra capacidad de entender a los demás. La inteligencia intrapersonal está determinada por nuestra capacidad de entendernos a nosotros mismos.
Daniel Goleman agrupa ambos tipos de inteligencia bajo el nombre de inteligencia emocional. La inteligencia emocional es nuestra capacidad de comprender nuestras emociones y las de los demás.
La inteligencia emocional determina, por ejemplo, nuestra capacidad de resistencia a la frustración, a la confusión, o nuestra manera de reaccionar ante la adversidad. Nuestra capacidad de aprendizaje está, por tanto íntimamente ligada a nuestra inteligencia emocional.
La respuesta es que todas y ninguna. La palabra "aprendizaje" es un término muy amplio que abarca fases distintas de un mismo y complejo proceso. Cada uno de los modelos y teorías existentes enfoca el aprendizaje desde un ángulo distinto. Cuando se contempla la totalidad del proceso de aprendizaje se percibe que esas teorías y modelos aparentemente contradictorios entre sí no lo son tanto e incluso que se complementan.
Como profesores y dependiendo de en que parte del proceso de aprendizaje centremos nuestra atención, unas veces nos interesará utilizar un modelo y otras veces otro.
Una posible manera de entender las distintas teorías es el siguiente modelo en tres pasos:
El aprendizaje parte siempre de la recepción de algún tipo de información. De toda la información que recibimos seleccionamos una parte. Cuando analizamos como seleccionamos la información podemos distinguir entre alumnos visuales, auditivos y kinestésicos.
La información que seleccionamos la tenemos que organizar y relacionar. El modelo de los hemisferios cerebrales nos da información sobre las distintas maneras que tenemos de organizar la información que recibimos.
Una vez organizada esa información la utilizamos de una manera o de otra. La rueda del aprendizaje de Kolb distingue entre alumnos activos, teóricos, reflexivos y pragmáticos. Naturalmente, esta separación en fases es ficticia, en la práctica esos tres procesos se confunden entre sí y están estrechamente relacionados. El hecho de que tendamos a seleccionar la información visual, por ejemplo, afecta a nuestra manera de organizar esa información. No podemos, por tanto, entender el estilo de aprendizaje de alguien si no le prestamos atención a todos los aspectos. Además de las teorías relacionadas con la manera que tenemos de seleccionar, organizar y trabajar con la información hay modelos que clasifican los estilos de aprendizaje en función de otros factores, como por ejemplo, el comportamiento social.
ESTILOS DE APRENDIZAJE Y ESTRATEGIAS
Nuestro estilo de aprendizaje está directamente relacionado con las estrategias que utilizamos para aprender algo. Una manera de entenderlo sería pensar en nuestro estilo de aprendizaje cómo la media estadística de todas las distintas estrategias que utilizamos. Nuestro estilo de aprendizaje se corresponde por tanto con las grandes tendencias, con nuestras estrategias más usadas.
Pero naturalmente, la existencia de una media estadística no impide las desviaciones, o dicho de otro modo, el que alguien pueda ser en general muy visual, holístico y reflexivo no impide, sin embargo, el que pueda utilizar estrategias auditivas en muchos casos y para tareas concretas.
LOS ESTILOS DE APRENDIZAJE Y LA TEORIA DE LAS INTELIGENCIAS MULTIPLES
Una de las teorías más apasionantes y mejor fundadas de las aparecidas en los últimos años es la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. Gardner define la inteligencia como el conjunto de capacidades que nos permite resolver problemas o fabricar productos valiosos en nuestra cultura. Gardner define 8 grandes tipos de capacidades o inteligencias, según el contexto de producción (la inteligencia lingüística, la inteligencia lógico-matemática, la inteligencia corporal kinestésica, la inteligencia musical, la inteligencia espacial, la inteligencia naturalista, la inteligencia interpersonal y la inteligencia intrapersonal).
Todos desarrollamos las ocho inteligencias, pero cada una de ellas en distinto grado. Aunque parte de la base común de que no todos aprendemos de la misma manera, Gardner rechaza el concepto de estilos de aprendizaje y dice que la manera de aprender del mismo individuo puede variar de una inteligencia a otra, de tal forma que un individuo puede tener, por ejemplo, una percepción holística en la inteligencia lógico - matemática y secuencial cuando trabaja con la inteligencia musical.
Gardner entiende (y rechaza) la noción de los estilos de aprendizaje como algo fijo e inmutable para cada individuo. Pero si entendemos el estilo de aprendizaje como las tendencias globales de un individuo a la hora de aprender y si partimos de la base de que esas tendencias globales no son algo fijo e inmutable, sino que están en continua evolución, vemos que no hay contraposición real entre la teoría de las inteligencias múltiples y las teorías sobre los estilos de aprendizaje.
Como profesor ambos tipos de teoría me resultan útiles. La teoría de las inteligencias múltiples se centra en la producción por parte del individuo en una áreas y no en otras. Es mi opinión personal que personas con el mismo estilo de aprendizaje pueden utilizarlo para desarrollar áreas de producción distintas y viceversa, es decir que individuos con distintos estilos de aprendizaje podrían tener el mismo éxito en la misma área. Una determinada manera de aprender puede utilizarse para 'fabricar' distintos artefactos. Los valores, opiniones y actitudes del individuo, sus gustos y su ambiente, podrían llevarle a un campo u a otro.
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
De los ocho tipos de inteligencia de los que habla Howard Gardner, dos se refieren a nuestra capacidad de comprender las emociones humanas. La inteligencia interpersonal está relacionada con nuestra capacidad de entender a los demás. La inteligencia intrapersonal está determinada por nuestra capacidad de entendernos a nosotros mismos.
Daniel Goleman agrupa ambos tipos de inteligencia bajo el nombre de inteligencia emocional. La inteligencia emocional es nuestra capacidad de comprender nuestras emociones y las de los demás.
La inteligencia emocional determina, por ejemplo, nuestra capacidad de resistencia a la frustración, a la confusión, o nuestra manera de reaccionar ante la adversidad. Nuestra capacidad de aprendizaje está, por tanto íntimamente ligada a nuestra inteligencia emocional.
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